RESEÑAS DONDE TODO SE ACABA

RESEÑAS DONDE TODO SE ACABA

Los crímenes de Oxford

Enero 28th, 2008

El sábado fui al cine por dos motivos: primero porque no pisaba una sala desde septiembre y en segundo lugar porque el seguro de coche, previa renovación anual, me regaló cuatro entradas gratis que caducaban a finales de este mes.

Y había estado tres meses con las entradas guardadas en la cartera porque realmente no encontraba película apetecible en cartelera hasta que se estrenó estos crímenes de Oxford, una película que a pesar de no conocer su argumento tenía que verla. No en vano el nombre de Álex de la Iglesia es uno de los nombres de directores españoles que me atraen a la gran pantalla sin necesidad de sinopsis ni géneros concretos. De memoria puedo asegurar que he visto toda su filmografía ya que estoy enamorado de su cine desde aquella pequeña joya llamada “Perdita Durango”, comiquera y con un Bardem que aún no estaba tan de moda por Hollywood.

Crímenes de Oxford

¿Qué sabía de esta producción? Poca cosa, la verdad. Supe de los actores a través del blog del director pero intenté no seguirlo demasiado por miedo a descubrir spoilers o rebajar sorpresas. Y no me arrepiento. ”Los crímenes de Oxford” es una buena película que reta al espectador con una historia de asesinatos mezclados con números y símbolos donde despejar la x de la ecuación dará con el psicópata que está matando en la ciudad. Y digo lo de despejar la incógnita porque la película, aparte de mantener la intriga con varios sospechosos cual novela de Agatha Christie, es puramente matemática, así que recomendaría no visionarla a altas horas de la noche.

No es que sea un diálogo pesado ni demasiado científico, ni mucho menos, quizás interesante por las acepciones y métodos que se utilizan y que ayudan un poco al público a jugar como en “La habitación de Fermat”, pero tanta serie e información numérica relacionada con las matanzas puede llegar a desviar la atención del más intrépido detective cinéfilo. Los actores están bastante bien en su papel, se ha completado un gran casting, desde Elijah Wood a Watling (¡Ay, Watling, que ya no te veré con los mismos ojos después de contemplarte maravillosa en “Son de mar”) pasando por el inconmensurable John Hurt, el mejor sin duda alguna, concluyen una interpretación muy compenetrada que en caso de tener que sacarle algún defecto sería el de la pareja principal, sinceramente (y no raya en mí la envidia frente a la mujer diez) el Frodo estudiante y nuestra Watling en todo su esplendor no acaba de cuajar como debiera, quizás porque Leonor parezca, y digo ”parezca”, demasiada mujer para el teenager americano recién llegado a Londres.

Aparte de este detalle sin importancia, “Los crímenes de Oxford” es sinónimo de suspense, misterio y de buen, muy buen cine español, un cine que una vez más tira de adaptaciones literarias (está basada en una novela de Guillermo Martínez) para suplir la falta de ideas originales con los que tumbar la taquilla.  

Historias de Terramar I: un mago de Terramar

Enero 27th, 2008

Terramar IAprovechando que en marzo sale a la venta el dvd de animación de “Cuentos de Terramar”, realizada por el hijo de Miyazaki, película que está basada en la novela homónima de Ursula K. Le Guin aunque a ésta parece no haberle gustado el resultado, me he comprado el volumen completo de este universo mítico, un tomo que recopila las cinco novelas de Terramar. Por supuesto también me he comprado los mencionados “Cuentos de Terramar”, última obra sobre la mítica tierra de magos y dragones y a la que hacía referencia en un principio.

He leído la primera novela que escribió la señora Ursula, ”Un mago de Terramar”, y me ha parecido bastante buena por el estilo narrativo y la descripción que se hace de este mundo donde la magia tiene un lugar privilegiado. Con excesiva facilidad (sin embargo qué difícil para un escritor) la autora consigue que nos familiaricemos con Gont, Roke, la escuela de Ged y esta particular visión de fantasía portuaria y nombres esclavos de hechizos donde el pilar de la obra es el crecimiento, sobre todo interior, de un chico potencialmente poderoso en su evolución como mago.

Quizás el argumento no sea demasiado brillante porque durante las doscientas páginas de trama principal el mayor peligro es que una sombra desconocida, sin nombre, rostro ni motivo, persigue al protagonista (además desde cierta distancia prudencial) pero sí que a través de esa canalización de dudas acerca de qué es o qué quiere esa cosa la autora consigue desentrañar las costumbres de los provincianos de Terramar, las rutas en barco, las bellas imágenes de tierras repletas de dragones, los cantares de grandes gestas y la jerarquía de una sociedad donde los archimagos velan por la defensa de los pueblos como si de un tutorial se tratase, mostrando ante nuestros ojos un rico plantel de personajes y lugares como diciendo: “Ey, mirad lo que tengo entre manos. Esperad a ver lo que soy capaz de hacer con ello” y así lo demuestra.

Bajo mi punto de vista lo que hace Ursula con la magia es una maravilla porque la convierte en real: desde un punto de vista totalmente colegial pero serio y peligroso, muestra la magia como una especialidad dividida en asignaturas que los alumnos deben aprender, un lenguaje, el de los magos, donde la necesidad de un nombre para designar a un objeto, cosa, animal o ser es imprescindible para poder aplicar un hechizo sobre él. Sin embargo, como he dicho antes, me ha parecido más una novela para ir conociendo los recovecos de las islas de Terramar y sus gentes que no una gran historia de ésas que dejan huella, puede ser que por la resolución, algo tirante, de los conflictos entre Ged y su némesis la sombra. Un final algo terco e insípido para lo que podía haber sido.

Un libro que recomiendo (nada tiene que ver la debilidad que siento por los barqueros, que haberlos haylos), que deja bastante buen sabor de boca para iniciarse en el universo Terramar y que aventura grandes secuelas. Veremos que aporta “Las tumbas de Atuán” a la obra.

Para saber más sobre la autora y sus libros os dejo un enlace que me parece bastante completo, el de las doce moradas del viento

Roswell (1ª temporada)

Abril 6th, 2007

RoswellYa sé que a veces me hago cansino con la movida extraterrestre pero qué le voy a hacer si me gusta el tema y prefiero anteponerlo a series más costumbristas.

Aunque también tiene mucho de costumbrista esta serie de rompecorazones del espacio que narra las aventuras de tres alienígenas infiltrados en la raza humana como tres estudiantes más de un instituto de Roswell, en Nuevo México, que sin querer se delatan ante dos chicas al intentar salvarles la vida. Por supuesto éstas comparten el secreto con ellos y por supuesto Liz Parker, la protagonista, se enamora de Max Evans, uno de los extraterrestres, y por supuesto a partir de aquí se abre la veda por parte del FBI y del sheriff del pueblo y por supuesto comienzan los líos de faldas y la búsqueda de un origen olvidado en la colisión de una nave por allá al 1947.

Leí las similitudes de ”Roswell” con “Dawson crece” y no es para menos. La mayoría de episodios giran en torno al amor que Liz y Max sienten el uno por el otro, un amor en todo caso imposible que según los propios productores se basa en la tragedia de Romeo y Julieta, un amor prohibido y vetado que a pesar de todo se alza entre los chicos despertando el deseo sexual y rehuyendo de éticas morales, amalgama entre especies u oposición de las amistades. A medida que la serie va presentando personajes se va complicando la convivencia de estos aliens con el ser humano, dando paso a situaciones más ficticias cuando otro ser extraterrestre, un asesino, entra en escena con la capacidad de adoptar cualquier forma. Los tres alienígenas están formados por un gran reparto de actores, creo que el casting es de lo mejor que se puede encontrar, aunque el personaje de Liz se puede llegar a volver un poco repelente con el paso del tiempo. Mención especial para Katherine Heigl y su belleza de femme fatal o el parecido razonable de Brandon Fehr y el futbolista Raúl González, casi idénticos incluso en sus ademanes.

                           Roswell Cast

La serie para televisión está basada en una colección de libros llamada “Roswell High” (creo que el título lo dice todo) y aunque obtuvo un éxito rotundo en países como Francia, Alemania, EEUU o Italia, en España pasó completamente desapercibida, después de ser emitida por Antena 3 en horas intempestivas y en algún que otro canal de pago. Ahora, la primera temporada ha salido a la venta en nuestro país y se podría decir que es un respiro a la avalancha de series que se han venido sucediendo como una moda después de éxitos como “House”, ”Mujeres desesperadas”, por supuesto el tirón de “Lost” y la última gran estrella de la televisión, “Heroes”, la historia de unos chavales que descubren sus superpoderes.

“Roswell” desgraciadamente no está a la altura de todas ellas sino un peldaño por debajo.

Pero no deja de ser una buena serie, entretenida, que es de lo que se trata, que se deja ver pero no engancha excesivamente como pasara con las aventuras de los supervivientes del accidente de un avión en una isla misteriosa, y quizás está demasiado enfocada a un público adolescente, absorbente de taquillas, universitarios y cafeterías para jóvenes. No en vano la banda sonora pertenece a Dido.

A mí, en cualquier caso, me ha gustado porque mi serie por excelencia fue “Expediente X” (¿Lo había dicho alguna vez?) y todo este mundo del fenómeno ovni me divierte, me gusta, aunque prometo que no me han abducido nunca. Sin embargo, a pesar de mi atracción frente a la verdad que está ahí afuera, “Roswell” es una historia realista con tintes fantásticos y no al contrario, el retrato de unos extraterrestres muy humanos, la historia de amor entre dos jóvenes cuyo destino se opone a sus corazones, y la unión de un grupo de amigos que se hace fuerte frente a los conflictos, vengan de donde vengan. La serie completa consta de tres temporadas y ha gozado de un gran éxito internacional.   

La tetería del oso malayo

Abril 6th, 2007

La tetería del oso malayoEscribo este artículo porque “La tetería del oso malayo” se ha convertido en la sensación de este año. Las nominaciones del Saló del Còmic de Barcelona así lo demuestran: mejor autor revelación, mejor guión, mejor obra y mejor dibujo, ahí es nada. Es evidente que mi primera afirmación sobre la obra es perogrullesca pero con estas palabras quiero dar fe de que su lectura es recomendabilísima y que Astiberri, una vez más, está publicando pequeñas obras maestras en sus económicos tomos en blanco y negro, económicos, al menos, en proporción a su calidad.

Entre ellas destacan ”Blankets” de Craig Thompson, “Píldoras azules” de Frederick Peeters o “El viaje” de Baudoin y ahora tengo el honor de apilar junto a estos volúmenes “La tetería del oso malayo” de David Rubín, un recopilatorio de historias publicadas en su mayoría en “2 Veces Breve” -junto a alguna inédita- que desbordan sentimientos por los cuatro costados; y es que, según Sigfrido, el dueño de la tetería, su local es un consultorio psico-anímico.

Por él pasan decenas de personajes cuyo destino les ha llevado a deambular por la tetería no para saciar su sed ni su apetito, sino para buscar una explicación coherente a las peliagudas situaciones que están viviendo o que han dejado atrás, a las horas de sufrimiento, al sempiterno recuerdo de alguien que anduvo y que ya no volverá, a ratos de nostalgia, brindis, corazones aparcados en encrucijadas sin excusas o al respiro de la autoflagelación psicológica.

Pero David (premio Injuve 2006) lo hace de forma magistral: las secuencias, los planos de detalle, la narración, los silencios… cada recurso está en el punto exacto para que sus historias cobren vida y nos sumerjan de lleno en el introspectivo mundo de cada personaje consiguiendo que nos familiaricemos no con uno, ni mucho menos, sino con la mayoría de los clientes de esta tetería que psicoanaliza nuestros actos y los engulle para devolverlos ya masticados cuando nuestro corazón se ha encogido por la emoción.

Su amena lectura, sus tintas frescas, las conmovedoras historias y las ciento ochenta y cuatro páginas que componen la segunda novela gráfica de David Rubín (la primera fue ”El circo del desaliento”, en 2005) hacen de esta tetería una obra imprescindible para el amante del cómic en estado puro, ése que sin dinastías de M o Crisis Infinitas también aprecia el arte y la comunicación visual, ése que sabe distinguir entre una historia comercial creada para vender y un comercio, el de la venta de té, que crea historias, ése que sobre todo siente y padece al leer.

Conseguir comunicar semejante repertorio de sensaciones con un cómic es ya el súmum de cualquier artista por lo que yo de vosotros me haría con un ejemplar cuanto antes, el próximo Saló del Cómic es una buena excusa. Y no me doblo al asegurar que, para entonces, la tetería del oso malayo será algo más que una muy buena lectura: se habrá convertido ya en una merecida ganadora.    

A scanner darkly

Abril 6th, 2007

a scanner darklyQué insípida es A scanner darkly.
Una lástima. Con la buena pinta que tenía esa nueva filmación, a medias entre la animación y la imagen real, para luego caer estrepitosamente en el aburrimiento y el sosiego.

Y es que de todos es conocida la adicción de Philip K. Dick por las alucinaciones, cosa que le ayudaba a buscar la inspiración para sus escritos, pero de ahí a que el director reivindique ese desequilibrio en pantalla y parezca que haya fumado él también para meterse en el universo del autor…

Tan evidente es que le ha salido el tiro por la culata que me atrevería a decir que las interpretaciones de los cuatro actores son magistrales, claro que se pierden en la incertidumbre del experimento animado.
Una pena.

Había puesto muchas expectativas en lo que podía haber sido una de las películas más innovadoras de los últimos tiempos.
Pero está claro que les ha salido darkly, darkly…

Oh-Ro, el rey Lobo

Abril 6th, 2007

Oh-ro, el rey loboSi acabáis de leer el artículo de “Butterfly in the air” habréis visto que he estado leyendo bastante manga en los últimos meses, aunque por aquí no vaya a comentar absolutamente todo lo que cae en mis manos.

Sin embargo, quería decir algo al respecto de “Oh-Ro, el rey lobo”, un manga publicado por MangaLine con dibujo de Kentaro Miura (dibujante de la exitosa Berserk) y guión de Buronson y no es otra cosa que mostrar la decepción y el mal sabor de boca que me ha dejado su lectura. Tengo en cuenta que su edición original data de finales de los ochenta pero por aquel entonces ya se habían escrito varias historias de viajes en el tiempo que corrieron mejor suerte que ésta.

Porque no todos los ases de este mundo están escondidos en la manga y si no que se lo digan al autor de las “Crónicas de Narnia”, ese amalgama de sinsentidos donde las armas aparecían gracias a Papá Noel, surcaban mundos dentro de armarios porque sí y resucitaban a leones con una gota de un líquido que nadie sabía qué era ni de dónde había salido. Bueno, si eres un león, chitón y a correr y a rugir que para eso son los reyes.

La cuestión es que en Oh-Ro, la prometida de un joven historiador desaparecido hace un año mientras hacía la ruta de la seda, es engullida por una especie de espiral mágica que la lleva hasta Mongolia para descubrir que su novio está a las órdenes del famoso Genghis Kan. Casi como en Narnia, y esto es lo que me echa para atrás, nadie da una explicación al porqué del viaje en el tiempo, ni al porqué de la nube negra, sino que estamos ante una magnífica historia de acción que juega con la historia de Japón pero… qué mas da si una mujer viaja en el tiempo gracias a una nube negra, si es lo de menos, hombre. Al parecer, Miura no leyó la magnífica “Las puertas de Anubis” ni vio “Regreso al futuro” para comprender que incluso en una historia de ficción los argumentos pueden encumbrar a una obra ya de por sí espectacular.

Digamos que me he quedado cojo con la lectura, pues ni me entero de los motivos por los que son engullidos los personajes principales, ni me entero de qué les engulle, ni me asombra la mezcla histórico-ficticia de la historia reinventada de Japón y Mongolia ni me convence que en un museo de historia se muestre un collar del siglo trece, o por ahí, y que en verdad se trate del casco de un luchador de kendo del siglo veinte y que nadie diga nada.

El dibujo está muy bien pero que si ponemos Oh-Ro en una balanza casi que prefiero no comprarlo. Que la vida está muy cara y hay muchos japoneses que se dan de ostias en los mangas como para ir en busca de una nube negra inexplicable para que nos absorba y nos lleve a otros mundos. Para eso están las tiendas de cómics y las editoriales. No hace falta marearse en el viaje. 

Butterfly in the Air

Abril 5th, 2007

 

¿Qué me está pasando?

                                            Butterfly

Es lo primero que pensé cuando me vi a mí mismo con “Butterfly in the Air” entre las manos, un manga publicado por Iced Lands que roza la cursilada infantiloide pese al gran trabajo de sus autores, Pocket Chocolate y Ll Ming. Supongo que esta adquisición viene dada por la oleada de títulos retro que regresan a las tiendas como “Capitán Harlock” o “Musculman” o la sempiterna “Dragon Ball”, la cuestión es que mi fiebre por el manga ha crecido en los últimos meses de forma abrumadora, gracias en parte a “Priest” y a “La espada del Inmortal”, y puestos a probar tenía que experimentar con todo lo que tenía a mi abasto.

Y Butterfly in the Air y sus viñetas, casi pinturas de una gran calidad gráfica, estaba en el punto de mira desde que contemplé algunos dibujos del artista, claro que no me esperaba una historia tan ñoña a pesar de conocer de antemano que se trataba de un guión romántico no apto para personas que olvidaron el mundo de Jauja hace años.

No voy a decir que este volumen 1 es malo, porque no es así, rotundamente no, pero está claro que tampoco he nacido para ser su alma gemela o el coleccionista de una serie rosa. Me ha dado la sensación de que este manga se quedó junto a los dibujos de “Candy, candy” de mi infancia así que ya sabéis, si queréis vivir el desasosiego del amor de telenovela venezolana pero con cultura oriental, no os perdáis a la joven de la mariposa. En caso contrario, leed el siguiente artículo.

FutureSex/LoveSounds (Justin Timberlake)

Abril 5th, 2007

JustinLa culpa de que escuche a Justin Timberlake (Justino Timberlago para los amigos) la tiene mi hermana y concretamente después de que en su época enfermizoadolescente se pasara las tardes escuchando en su habitación (que casualmente toca con la mía) los discos de N’Sync y viendo sus vídeos en DVD y restregándome por la cara todos los pósters y fotos y dibujos que una moda puede traer consigo para una quinceañera.

La cuestión es que después de escuchar toda mi vida sus canciones resulta que uno de esos chicos decidió probar suerte en solitario con un disco llamado “Justified” y mira por dónde, admiradores comunes de Michael Jackson, por cierto, celebró un éxito inusitado para su breve carrera discográfica. Y la verdad, me encantó su sonido Pop rock hiphopero.

Ni qué decir tiene que paso de modas y de niños ricos y de Britneys y de rumores del mundo rosa. Sólo sé que me gustan las canciones de este tío. Y con su segundo cedé en el mercado, FutureSex/LoveSounds, creo que se ha consagrado.

Y lo digo sin que la música haya brillado en la radio de nuestro país (apenas se escucha en las emisoras) y sin que haya batido récord de ventas y sin que en España haya sonado mucho su lanzamiento, un lanzamiento que prácticamente pasó inadvertido hasta para sus fans. Lo digo porque este hombre es capaz de vender millones de discos en el planeta (unos tres millones en tres meses, para ser exactos) con un estilo personal, mezclando pop con rock con hip-hop con el inimitable jukebox del artista y además garantizando que todo eso suene deliciosamente bien, casi mejor con el volumen del-de la  coche/minicadena/playstation a tope.

Un compendio de canciones para las que se ha buscado banda propia y ayuda de otros artistas de renombre y con el que ha conseguido joyas como “Sexyback” o “My Love” o “What goes around… comes around”, videoclip además protagonizado por la rubia de moda Scarlett Johansson que no hace sino que ejemplificar lo que supone el nuevo trabajo de Justin, después de haber debutado en la gran pantalla en algunas películas de Hollywood y además acompañado por grandes estrellas del papel couché.

Un disco en el que se ha cuidado al máximo el sonido (no en vano creo que Justified era más comercial, dirigido a un público más totalitario mientras que este segundo álbum es más personal y se ha centrado en lo que a él le gusta sin tener en cuenta críticas más generalizadas) y que supone la consagración en el mundo musical de un artista que creará escuela y probablemente verá cumplido su sueño, convertirse en el sucesor de un mito que nos dejó huérfanos, el legado del rey del pop ya destronado por operaciones, polémicas y pérdida del respeto, el Michael Jackson de la nueva generación. 

El palacio de las flores (Andrés Calamaro)

Abril 5th, 2007

Ay, Calamaro, que las cosas en palacio van despacio.

Con filosofía nos debemos tomar el nuevo disco de Calamaro después de su Salmón y sin contar el -genial- recopilatorio de Luna Park ni los cedés de versiones, tanto “El cantante” como el reciente “Tinta roja” de tangos.

Y digo lo de la filosofía, haciendo referencia a la paciencia con la que uno se tiene que armar para escucharlo, porque si los tangos o las canciones de “El cantante” eran una delicia para el oído este Palacio de las flores, que consta de diecisiete canciones, vuelve a comprimir un sinfín de títulos que, como suele pasar con la discografía del rey, al menos a mí me lo parece, unos son auténticas maravillas y otros hacen que pases el dedo directamente por el botón para pasar canción, no porque sean malas, porque se necesitan un par de pases para acabar de cogerle el truquillo.

Que no, que a mí me gustan (¡encantan!) sus anteriores álbumes pero me da, no sé por qué, que este es un disco del que se aprovecharán tres o cuatro canciones para futuros recopilatorios (las buenas, las que quedan en la retina y en el cerebro y en nuestra lengua, para tararearlas) mientras las otras se perderán en el olvido como otras exiliadas de la discografía del argentino.

Será que soy muy exigente o estoy muy acostumbrado al Calamaro más introspectivo, será que el Calamaro más musical o comercial ya no tiene cabida en mi estantería.

Volver

Abril 5th, 2007

VolverNo me considero Almodovariano, ni amante del cine español, aunque guardo en mi estantería muchas joyas patrias, pero desde que el éxito internacional acarició a “Todo sobre mi madre” tampoco he dejado de ver las producciones de El Deseo ni los films del director manchego, quizás por eso de que el talento está irremediablemente unido a la persona y esta persona es mucho talento.

Y no es por decir que Pedro ha bajado el listón pero tengo clarísimo que “Volver” no es de sus mejores películas ni por asomo y me ronda la mosca por la oreja por pensar que los premios, a veces, y sólo a veces, se entregan por compromisos, halagos para devolver a corto plazo o porque, qué cojones, si éste se lo ha dado yo no voy a ser menos y la voy a dejar de lado. Una cadena de favores que terminan por emperifollar un producto que no supera a anteriores largometrajes del mismo autor.

Eso sí, tengo que reconocer que como guionista Almodóvar es buenísimo. No sé, encuentro sus diálogos naturales, sus escenas cotidianas, como si fueran fáciles de escribir y justo ahí radica el problema, que mientras más amenas y familiares se nos hacen las conversaciones más calidad derrocha el director al crearlas. Una historia poquito enrevesada, como nos tiene acostumbrados, con giros inesperados, mujeres sensibles y un ambiente a España cañí que devuelve al de la Mancha a sus fueros cinematográficos.

Si “Volver” se ha convertido en candidata a los Premios de medio mundo es sin duda alguna por el empujón de una Penélope Cruz desconocida, y digo desconocida porque está realmente exquisita en su papel y de no ser por una reina clónica con aspecto de limón exprimido estoy seguro que se hubiera llevado el Oscar de calle. Quizás por ese pilar que es la actriz protagonista y la coincidencia con su tirón mediático internacional se ha mantenido en pie una película que no raya a la altura de “Todo sobre mi madre” o “La mala educación”.

Demasiado bombo para una película “simplemente” notable. 

Priest

Febrero 5th, 2007

Con la noticia del rodaje de la película de “Priest” muchos se preguntaron a qué respondía ese nombre, el título de un manga coreano (manhwa, por aquellos lares) que ha triunfado en Estados Unidos y Francia y que se ha convertido en videojuego, pero Norma no tardó en pronunciarse al respecto y publicar los tomos de este blockbuster basado en el mundo de las tinieblas.

                    Priest

Después de leer los tres primeros números tengo que decir que me ha encantado. No sé si por la mezcla de géneros, ambientado en un Oeste de pistoleros pero salpicando el desierto con muertos vivientes y poderes sobrenaturales, o por el dibujo, tan cercano al mundo de las sombras de Mignola (sobre todo al que vimos en el cómic de la película “Dracula de Bram Stoker”), estilo que se aprecia en los primeros planos y en la composición de alguna viñeta, en cualquier caso el autor Min-Woo Hyung ha conseguido crear una atmósfera propia para la narración del viaje de Ivan Isaacs, un sacerdote que le vende su alma al diablo y que poco a poco va perdiendo su humanidad.

Es evidente que mientras se debate entre la ética de su verdadera ocupación y las intenciones de su corazón, intenta salvar una malvada conspiración en St. Baldlas llevada a cabo por Xavilon, un siervo del demonio Temosare que ha convertido a todos los habitantes del pueblo en muertos vivientes. Y por supuesto está la chica, y el sheriff, y un grupo de jinetes que se ven involucrados en la masacre.

Quizás porque siempre fui seguidor de mangas y en especial de batallas en Dragon Ball, me encanta el punto de vista que le da el autor a las luchas: desafíos a campo abierto, con saltos imposibles, poderes, enfrentamientos que en todo caso, a pesar de su dificultad, esperan después a villanos más poderosos, y además que esa situación esté emperifollada con escenas sangrientas, rayando el gore, hacen de este manga una interesante colección a seguir que acrecenta las ganas de conocer más datos sobre la película que se está rodando. No me malentendáis. Poco tiene en común con la serie de animación más famosa en nuestro país, pero sí que recuerda la magnificencia de aquellas luchas interminables por la salvación del planeta.

Y si antes decía que las batallas tenían algo de Dragon Ball, no puedo tampoco dejar pasar la oportunidad de avisar que quizás también me haya dejado llevar por este cómic por su ambientación tétrica, oscura, bañada de gótico, protagonistas inertes que recuerdan a un Cuervo religioso y secretismo bíblico que pasa de generación en generación (tan de moda por culpa de Dan Brown), entre sacerdotes, para detener a las ordas del infierno sin poner en peligro a la humanidad.

Creo que lo tiene todo. También hay tiroteos, bandas armadas, flashbacks que dejan entrever la bondad que un día poseyó el protagonista, la relación con su amada, y además en el tercer número se adelantan trescientos años en el futuro, probablemente nuestros días, para dejarnos paladear cómo se desarrolla la lucha entre el bien y el mal pero oculta entre rascacielos y rótulos de neón.

Puede ser que a alguien le parezca una narración vacía por el exceso de luchas e imágenes sobre los muertos vivientes que se come las páginas por decenas (está claro que no tiene un guión tan trabajado como “La espada del inmortal”), pero prefiero pensar que la aventura seguirá desarrollándose en los próximos lanzamientos de manera espléndida y si sois fans de directores como Tarantino tampoco le daría mucha importancia a ese detalle.

Para que os hagáis una idea de qué vais a encontrar en “Priest”, dejo una lista de las influencias del autor, que adjunta en el tercer volumen, y que dicen mucho acerca de este sacerdote con escopeta: películas como Hellraiser, Ángeles y demonios, Drácula, el Exorcista, La profecía, El nombre de la rosa, Frankenstein, juegos como Blood o Quake, y cómics como Hellshock, Hellboy o Berserk, ahí es nada.

Tengo que admitir que coincido bastante con Min-Woo en los gustos, hasta vislumbro algo de su estilo en mi forma de dibujar, por eso voy a recomendaros que leáis “Priest” si creéis que todo lo siniestro expuesto en la parte superior tiene algo que os atraiga, el mundo de la noche y los muertos para mí siempre han sido una inspiración.

Lástima de la edición de Norma, pues en algunos momentos se hace difícil leer algún bocadillo situado en la parte central por el pegado de las páginas, algo que en todo caso no debe importar en demasía para comprar un título que engancha con el tiempo.   

En busca de la felicidad

Febrero 4th, 2007

Will Smith“En busca de la felicidad” es una película de esas que les gusta a la Academia aunque quizás eso de darle un oscar a Will Smith, especialista en comedias de ciencia ficción, no se les haya pasado por la cabeza. Lo merece, la verdad, porque ni el Tato se salvó de soltar una lagrimilla al final de la sesión, aunque también es cierto que el actor es uno de los productores de la película y eso es un punto desfavorable a tener en cuenta por la posibilidad de labrarse un personaje a su medida (el otro protagonista es su propio hijo en la vida real), sin embargo ahí está Charlize Theron y su “Monster” con la misma situación y Oscar al canto. En cualquier caso, una película que estremece y eso sin duda alguna sí es gracias a él.

No apostaba mucho por este film pero después de verlo tengo que decir que me ha llegado al corazón. La historia de un padre al cuidado de su hijo frente a las adversidades de la vida significa dos horas de tensiones, drama y lucha, e intensificar esos factores a través de la narración del padre de familia invita a la empatía de cualquier persona que esté sentada en la butaca, uno de los logros de este largometraje es que cualquiera puede ponerse en la piel del personaje y sentir la penuria de perder un trabajo o un matrimonio. Si añadimos que está basado en una historia real cual peli de sobremesa de Antena 3, las oportunidades de triunfo son mayores.

Como pasó con Full Monty, hoy en día aún es posible hacer una gran película sin necesidad de gastar millones y millones de dólares y además que sea buena. Y no sólo eso, sino estructurarla de forma en que el espectador ría, sufra, padezca o suspire de alivio al encontrarse en la piel de un ciudadano que no llega a final de mes y cuyos objetivos en la vida se le escapan de las manos.

Una sacudida de historias humanas ambientadas en los años ochenta que seguramente, y como le pasara al sexto sentido de Shyamalan, recaude en taquilla gracias al boca a boca y no a la escasa publicidad que se ha invertido en el producto antes de su lanzamiento.

Un título discreto y una reflexión sobre qué es la felicidad para una película que ha merecido la pena por el alto valor sentimental que uno le otorga a sus propias posesiones, tanto humanas como materiales, después de salir de la sala de cine.

Gears of War

Febrero 4th, 2007

Gears of WarMe regalaron el videojuego para Reyes y tres días después, aproximadamente, me planté frente al enemigo final, Raam, a punto de ser derrotado gracias al arco explosivo y la ametralladora-motosierra.

Y es que, fue probarlo por primera vez y quedarme absorto del nivel gráfico y adictivo que “Gears of War” desprende por los cuatro costados. Claro, después lo comparas con otros títulos como “Quake” o “Prey” y te preguntas por qué las compañías no se esmeran tanto en pulir un producto, algo de culpa la tiene el dinero, ya lo sé, pero lo que está claro es que éste es el primer título que se podría considerar como “Next generation”: sus mencionados gráficos, las luces, las sombras, los excelentes efectos que te sumergen en la acción, la narración cinematográfica, las escenas maravillosas con los Locust sobrevolando ciudades derruidas, la jugabilidad e incluso la banda sonora, todo está taaaaan cuidado que la calidad está presente en cada escena, en cada plano, en cada nivel, desde sus inicios hasta su terminación.

Como pega se puede comentar que en su modo offline es algo corto para un jugador, pero esto del tiempo es así de relativo, quizás se hace tan corto porque uno disfruta tanto de cada disparo o emboscada que la adicción te hace quedarte frente a la TV durante horas y horas sin darte cuenta.

Y poco más puedo decir que no hayan nombrado ya en revistas especializadas, salones internacionales o en la propia red, “Gears of war” es un precedente en el mundo de las consolas que sentará una de las bases en las que fijarse de ahora en adelante en la creación de videojuegos. Hay que jugarlo para saber de lo que se está hablando, sus millones de unidades vendidas así lo demuestran.

Marcus

Una delicatessen para los poseedores de la 360 que deja mudos a todos los que lo han probado porque es evidente que con este título sobran las palabras.

Nota: 9,5/10 (y sólo porque la perfección  no existe) 

¿Dónde están las estrellas?

Febrero 4th, 2007

Hace ya bastante que no me pronuncio sobre el mundo del fútbol. Pero llegados al ecuador de la Liga y haciendo un balance sobre lo visto en el terreno de juego, no puedo más que preguntarme dónde están las estrellas de la Liga de las Estrellas.

Porque el Real Madrid anda perdido en una crisis interna que no le deja avanzar ni en juego ni en formas y ya no digamos en espectáculo, el Barça ha perdido la chispa del equipo que alzó la Copa de Europa hace menos de un año, el mismo que deleitaba a sus seguidores (y a los que no lo eran) con un toque rápido, jugadas trenzadas y rapidez con el balón en los pies, ya no queda nada de todo eso, y el Sevilla, ganador de la Supercopa, que este año se jactaba de ser el mejor equipo del mundo a los cuatro vientos, ha sido empezar el 2007 y desinflarse poco a poco en un fútbol rudo y aburrido que a pesar de concederle el título de ”candidato” a ganar el título no está a la altura de la mejor liga del mundo.

Bien es cierto que mucha culpa de todo esa parafernalia mediática sobre el nivel de nuestros jugadores en comparación a otras ligas europeas la tiene el hecho de que ese nivel ha mermado incomprensiblemente con la marcha de cracks (por lo menos antaño) como Ronaldo y Beckham, el bajo y pésimo estado de forma de los últimos balones de oro, Cannavaro y Ronaldinho, y las lesiones de fenómenos como Eto’o, Messi y la larga lista de jugadores de Atlético y Valencia que pasan por enfermería.

Será que la tristeza ha embadurnado la mente y los pies de aquellos que siguen jugando, o intentándolo, en espera de que sus compañaros alicaídos vuelvan al campo de batalla armados hasta los dientes, en lo que se refiere a calidad, claro, para prometernos goles, fútbol y fatatas, si Montes así lo desea, pero lo que es evidente es que después de echar un vistazo a la clasificación y (esto sí que es para alegrarse) ver que los cuatro o cinco primeros puestos están reñidos por la competitividad, uno no sabe bien con quién quedarse para ocupar el puesto de campeón porque, a día de hoy, tras más de la mitad de las jornadas disputadas, ninguno de ellos se lo merece.

El pequeño mundo # 1

Enero 15th, 2007

Le petit mondeMe compré el cómic sin saber absolutamente nada sobre su argumento ni su historia. Ojeé las páginas por dentro, me gustó el dibujo (un estilo infantil con toques de muñecas Bratz manganizadas), el ambiente semifuturista y también que hubiera escenas de violencia sin censura, algo que a estas alturas lo encuentro lógico en tomos para adultos. Todo ello me llevó a comprar el volumen número uno (Vamos, vamos!) de “El pequeño mundo” de Glénat sin saber que bajo sus páginas se escondía una aventura basada en el cuento de Peter Pan.

Después de Disney o Loisel o con el estreno de “Descubriendo nunca jamás”, muchas han sido las personas que han adaptado las peripecias de este niño que se negaba a crecer, claro que no todas lo han hecho como el dúo formado por Toru Terada y J.D. Morvan.
Resulta que este pequeño mundo es la reconocida fábula de Barrie pero adaptada a la decadencia social y marginal de nuestros días (aunque fechados en el cómic en un futuro incierto, a corto plazo): Cocodrilo es un policía a la vieja usanza, Gancho, el malvado villano, tiene un brazo mecánico y es el líder de una banda criminal en la zona más apartada y delictiva de la ciudad, los niños se instalan un Dreamweaver en la cabeza para tener bonitos sueños y Campanilla sólo es visible a ojos humanos si uno se mete un chute con anterioridad. Sin lugar a dudas podría decir que es la versión más salvaje de Peter Pan que he conocido.

A partir de ahí, persecuciones por autopista, disparos que revientan cabezas, robots y programas piratas para insertar en la cabeza son los ingredientes de este volumen que cuesta calibrar en un primer número porque simplemente se dedica a presentarnos tanto a los personajes de la odisea como el universo por el que se mueven, un golpe de autoridad sobre la versión heavy que nos han preparado del inocente niño vestido de verde.

                 Le petit monde 2

Una buena lectura que se disfruta más si, como hice yo, se ignora por completo su argumento pues una de las cosas que mejor se ha conseguido es que hasta la mitad del número no se deja entrever nada acerca de su origen. Es después de ver algunos guiños, un muñeco virtual vestido de verde, el hecho de que un Cocodrilo haya arrancado la mano al malo de turno y tras una primera exclamación del protagonista llamado Piedra, que grita al aire “¡Nunca jamás!”, cuando uno empieza a darse cuenta de lo que hay y empieza a atar cabos y por supuesto a comparar.

Esperaremos a ver cómo siguen las aventuras de este bala perdida del pequeño mundo para comprobar si lo que tenemos ante nosotros es sólo el principio de una puesta en escena ausente de originalidad o por el contrario los autores saben llevar el cuento infantil a su terreno hasta convertirlo en toda una pesadilla senior.  

Aquí, las seis primeras páginas.

Babel

Enero 1st, 2007

BabelReseña con spoilers.
En la antigüedad, todos los hombres que habitaban el planeta hablaban el mismo idioma. En su afán por acercarse a su dios, construyeron una torre que les permitiera alcanzar el cielo pero su osadía les costó cara pues ese mismo dios, para evitar que los humanos llegaran hasta él, confundió su lenguaje universal, obligándoles a desentenderse y consiguiendo así que abandonaran el proyecto. Es obvio que el nombre de la película sintetiza su mensaje y el paralelismo con la destrucción de la Torre de Babel, pero escuché en los informativos que trataba sobre la incomunicación y no es cierto, ya que el último film de Alejandro González Iñarritu (Amores perros, 21 gramos) gira en torno a la comunicación en todos sus sentidos, lo que significó, lo que supone y la transformación que ha desarrollado en nuestra forma de vida.

Excelente la escenificación de estas cuatro aventuras que tienen lugar en tres continentes diferentes: dos chicos marroquíes que se encargan de vigilar las cabras de su padre, dos turistas americanos de viaje por Marruecos, uno de los cuales resulta herido de gravedad por culpa de un disparo, una niñera mexicana que disfruta de la boda de su hijo y la incomprensión de una adolescente japonesa son los ingredientes que hacen que las siete nominaciones a los Globos de Oro sean más que merecidas. ¿Por qué? Porque no es tanto las situaciones ni el presupuesto ni las interpretaciones comparado con el apabullante mensaje que se olfatea en cada escena o diálogo.

La comunicación como tema principal:
Decía que a pesar del título este film tiene más que ver con la confusión que provoca nuestra comunicación que no con la incomunicación en sí, ya que no todos los personajes están privados del trato con otras personas. Quizás el caso más notable de soledad sea el de la joven universitaria japonesa por el hecho de ser sordomuda, algo que despierta nuestra empatía cuando el director agrava ese sentimiento con la anulación del sonido en la sala, pero ni mucho menos se puede hablar de falta de comunicación oral, en “Babel” la mutación que hemos aplicado a la comunicación universal se expresa de multitud de formas diferentes: con la fobia a otras culturas, con el entorno, la educación o incluso la tergiversación de la información como medio de manipulación.

Los ejemplos más rotundos al respecto son las dificultades para atender a una ciudadana norteamericana que ha sido tiroteada en una aldea marroquí, en un recóndito paraje del desierto africano. Con el hospital más cercano a cuatro horas de viaje (un trayecto imposible cuando la mujer se está desangrando y peligra su vida), las trabas que impiden que la accidentada sea atendida no son el idioma ni la precaria situación de sanidad del lugar (prácticamente inexistente) sino el miedo de la joven a ser tratada por los musulmanes, las diferencias políticas entre ambas embajadas (la americana rechaza una ambulancia local a cambio de enviar un helicóptero, con la pérdida de tiempo que eso conlleva) o la negación de los propios turistas que comparten el autobús con la pareja a quedarse con ellos, abandonándoles al precio que haga falta. Toda esta marabunta de incuria burocrática o ignorancia se palia cuando intentan pagarle al joven marroquí que les ayuda durante toda la odisea como gratitud y él rechaza el dinero, un detalle sin palabras que habla (que es de lo que trata Babel, de comunicar) muchísimo más que cualquier sentimiento enfrentado entre ambas culturas. 

          Brad Pitt Babel                                               
De la misma manera, se nos queda cara de tonto cuando de forma magistral se nos muestra con un par de imágenes la evolución que hemos hecho del lenguaje y su forma de ser usado por las mismas personas en diferentes lugares del planeta: disparos que matan en Marruecos, y otros en México que se usan al aire como explosión de júbilo ante la boda de un hijo pero que aterra sobremanera a dos niños americanos, que no entienden ni asocian los revólveres con la alegría desbocada frente a ellos. ¿Tan diferentes nos ha vuelto la desigual forma de comunicar una emoción?

Claro que la mala comunicación también se ha visto reflejada en la película: mentiras piadosas al inspector de policía para evitar peligros mayores, el miedo hacia una cédula terrorista que copa los noticiarios americanos cuando el disparo que hiere a la turista es fortuito… La mala información provoca dudas y temores, sin embargo también es posible comunicarse aún habiendo crecido casi sin parecidos: las conversaciones entre la niñera mexicana (que habla en español en la versión original) con los niños que cuida (que lo hacen en inglés) es un ejemplo bastante contundente para demostrar que si no nos entendemos es porque no queremos o no nos interesa. 

El entorno:
Algo que también pulula por el largometraje aparte de los simbolismos obvios son las diferencias entre culturas. Pasamos de ver un país tercermundista sin recursos a contemplar las urbes japonesas, repletas de rascacielos, discotecas y salones recreativos. No se sabe dónde existe más soledad. La turista herida vislumbra el fin de sus días entre pastores de una aldea perdida, de mujeres cuyos ideales no comprende, (su marido le pregunta al marroquí que le ayuda, en un momento de descanso, cuántas mujeres tiene, a lo que su anfitrión le responde que una, que él sepa),  junto a una religión que le da miedo, mientras que la joven sordomuda también se encuentra sola a pesar de vivir en una de las ciudades más pobladas del planeta, a pesar de salir con sus amigos, de disponer de todo tipo de comodidades a su alrededor. Aquí también se diferencia la comunicación a lo largo del tiempo, no en vano se recurre al lenguaje de los jóvenes con el uso de las drogas, los sms o la tecnología que utiliza la hija de Koji para aliviar su sordera mediante sirenas en el timbre o luces en el teléfono que le facilitan hablar con los demás.

El bien y el mal:
Bernal BabelLa confusión en la comunicación (nombre que aporta el verdadero significado a la palabra Babel) también es la causante de repartir el bien y el mal entre los personajes de la película y en consecuencia, de alguna forma metafórica, también entre los ciudadanos de a pie que convivimos en la vida real. Si bien los protagonistas de las cuatro historias son inocentes, la comunicación transforma a los seres, los aúpa al cielo o los endemoniza según sean las palabras que se destinen hacia ellos. Esto se refleja en la persecución a la que se enfrenta la niñera mexicana en la frontera del país, cuando se encuentra de repente como si fuera una fugitiva por culpa de un malentendido. Quizás la pregunta que engloba el mensaje perfecto sea la que Mike, el niño que cuida, le formula en un momento dado con gran angustia:

-¿Por qué nos persiguen, si no hemos hecho nada malo?
-Porque pensaron que lo hicimos, mi hijito.

Toda una declaración de intenciones del director.  

Los hijos como respuesta:
Y finalmente, Alejandro González nos deleita con una dedicatoria a sus hijos, la única luz en las noches más oscuras, según se lee en pantalla. Un repertorio de sentido común, quién sabe si utópico, cuando uno sale del cine y se da cuenta que la única comunicación efectiva en todo el metraje ha sido la de los protagonistas con sus hijos respectivos como panacea a la dramática historia de todos ellos. Tanto los personajes de Brad Pitt y Cate Blanchett, los turistas, con su emotiva conversación por teléfono con sus hijos a tantos kilómetros de distancia, pasando por el dolor del pastor marroquí al presenciar la tragedia en los suyos, la boda del hijo de la niñera que le llena y le devuelve la vida o el abrazo final entre la joven incomprendida y su padre, del cual está distanciado normalmente, sintetizan un mensaje sobre el futuro y, como dijo el director, sobre aquello que nos hace felices, tan diferente, desconocido, entre religiones o culturas, pero sin embargo compartiendo el mismo dolor frente a las adversidades.

Resultado final:
“Babel” se perfila como la máxima candidata a triunfar en los Globos de Oro, los Oscar o por lo menos en el corazón o la mente de sus espectadores. Paradójicamente, me refiero a su temática o su título, es un producto que ha funcionado tremendamente bien en el boca a boca, con unas interpretaciones excepcionales y que sostiene un simbolismo tenebroso por las conclusiones que se pueden deducir de ellos. En definitiva, una tronera que pone punto y final a la trilogía del director acerca de la tragedia como la guinda de un pastel harto amargo y real.   
  
 

Cuenta atrás a Crisis Infinita

Diciembre 24th, 2006

countdown to infinite crisis.jpgEste especial de 72 páginas continúa la serie de acontecimientos que se suceden en el universo DC y que dará paso a “Crisis infinita”, uno de los mayores retos de la temporada cuyo estreno en España se espera para marzo de 2007.

Antes, números como “Crisis de identidad”, reseñado anteriormente, “El día de la Venganza”, “Green Lantern: renacimiento”, “La guerra Rann/Thanagar”, “Villanos unidos” y el “Proyecto Omac” pondrán los cimientos sobre los cuales se construirá la apoteósica crisis y, si todo sigue la misma línea, la saga será bastante prometedora pues en un par de cómics, entre ellos éste que hoy se critica, ya han puesto el listón bastante alto.

Y es que, si más abajo hablaba sobre la terca y siniestra forma que ha adoptado la narración del género superheroico, más dedicada al sector adulto que a ningún otro, (válgase esta afirmación comprobando la violencia y enfrentamientos que se nos muestran en ambas historias), y advirtiendo que llegados a este punto creo conveniente avisar de que se comentarán spoilers a continuación, el argumento de “Cuenta atrás a Crisis Infinita” se parece más a un testamento que a un cómic al uso.

No es que se nos explique por adelantado cómo termina la cruzada del superhéroe azul pero sí que es verdad que el tono victimista desde que se lee la primera página parece más la crónica de una muerte anunciada, o el diario de una cucaracha apunto de ser aplastada, que no la lucha por salvaguardar ciertos secretos al personal. De hecho, toda sorpresa se elimina de un plumazo con la imagen de la portada en la que Batman sostiene un cuerpo herido/masacrado/inerte en sus manos cuando sólo existe un protagonista destacado en la aventura y precisamente es el narrador y sufridor de la obra.

A pesar de la pifia sobre la discreción de la muerte, creo que la intriga radica en saber quién la provoca y qué organización ha obtenido un listado de los héroes de la JLA, identidades secretas al descubierto incluidas. Listado o relación que Blue Beetle se dedica a perseguir para finalmente dar con una horma del zapato demasiado grande para su pie. Otro giro inesperado en el universo DC que dejará a más de uno tieso en la silla mientras espera ansioso que marzo llegue lo más pronto posible.

Un dibujo bastante efectivo y un guión plagado de estupendas relaciones personales que hacen la vida de Beetle más transparente junto con un final atractivo, con una viñeta que probablemente se recordará en futuras ocasiones por la trascendencia y el agresivo resultado, conforman un especial con el rumbo puesto en marzo que adjudican a Planeta el segundo touché de estas fechas.

Crisis de identidad

Diciembre 24th, 2006

Crisis de IdentidadSe han puesto las pilas los señores de DC, supuestamente para rivalizar con las guerras civiles de Marvel que amenazan como telón de fondo, y en su intento por preparar lo que será el gran macro-crossover del año que viene, han aparecido en el mercado números especiales como esta “Crisis de identidad” que hace las veces de preliminares para la gran puesta en escena.

Quizás porque ya funcionó en la casa de las Ideas con las relaciones personales de Parker y Mary Jane, o porque la moda lo demanda, DC ha querido continuar con la línea seria y adusta que se ha apropiado del género superheroico relegando a un segundo plano las aventuras de antaño repletas de colorines, de humor guygardiano y de villanos que no daban miedo ni atemorizaban. De esta manera, la “Crisis de Identidad” adopta la fórmula de la narración introspectiva de los personajes más carismáticos de la casa que ven como un asesino en serie está matando a sus seres más queridos, aparte de conocer la identidad secreta de los héroes. Esta premisa sirve de antesala a una historia trágica, deprimente, que sumará varias bajas importantes al universo DC y que por supuesto tendrá sus consecuencias más adelante, con la llegada de las Crisis Infinitas (bajo mi punto de vista podían haber evitado el nombre de la saga por excelencia para personalizar la historia de este año) que amenazan con volver a tambalear todo aquello que los lectores más fieles dan por intocable.

Y poco más se puede contar sobre la miniserie porque la trama obliga a no desvelar ningún detalle al respecto. Un funeral que abre el espectáculo, un malvado asesino capaz de escabullirse de los superhéroes más poderosos de la Tierra, rencillas encontradas entre los propios miembros de la Liga de la Justicia y daños colaterales por doquier hacen de estos cómics (Planeta ha recopilado el serial norteamericano en tres tomos) una gran compra, por el buen hacer de Morales a los lápices, empleando rasgos detallados y personajes extremadamente expresivos cuyas viñetas me recuerdan personal y vagamente a las de Brian Bolland, y también por el guión de Meltzer que exprime con maestría las emociones de unos superseres aparentemente invulnerables que se rompen ante un enigma que les puede y les derrumba los esquemas de la responsabilidad de su poder. Además, esa maestría permite que efectivamente no tengamos ni siquiera un indicio de quién o qué puede ser el culpable de semejante asesinato sin sentido.

Un perfecto argumento, lo dice alguien que dejó de coleccionar superhéroes por la repetición de resoluciones en forma de clones o viajes temporales, con una sobrecogedora pérdida que devuelve al universo DC los lamentables recuerdos que dejó el antimonitor y que, según todas las fuentes y los rumores, dará el pistoletazo de salida a la mayor crisis -de nuevo- con la que se enfrentarán los personajes DC en el 2007. Indispensable.

Una historia de violencia

Diciembre 22nd, 2006

Una historia de violenciaCronenberg es un director al que siempre hay que tener en el punto de mira porque suele tener un estilo propio que marcan sus películas. En este caso, “Una historia de violencia” está basada en el cómic del mismo nombre creado por Wagner y por supuesto, como su nombre indica, centra su temática en la dureza del castigo físico para viciar la voluntad de las personas, una violencia que en cualquier caso se muestra explícitamente, sin tapujos, y a la que recurre rotundamente para dejar claro el mensaje de la historia con un breve prólogo donde un asesino ejecuta a una niña indefensa sin piedad.

El argumento narra la historia de Tom, el propietario de una cafetería de un pueblo rural donde todos se conocen, trabajadores de clase media, que un día recibe la visita de dos asesinos. Al intentar evitar el robo en su local, y en defensa propia, Tom acaba con la vida de ambos delincuentes, (tema candente ahora, por cierto, por el asunto Tous), hazaña que le retrata en primera página de los periódicos locales y le define como el héroe perfecto en los noticiarios del país. Pero la felicidad dura poco ya que, debido a su presencia en los medios, aparece en escena un hombre singular (interpretado por el espectacular Ed Harris) que aparentemente forma parte de un círculo mafioso, que dice conocerle, asegura que en realidad se llama Joey, confiesa que tuvieron un percance en Philadelphia, y trae consigo algo más que una pesadilla para la familia de Tom.

Es evidente que David Cronenberg dibuja una línea bien gruesa entre el bien y el mal que separa tanto las acciones de los protagonistas como sus pensamientos interiores. No en vano resalta la actitud de los asesinos sesgando la vida de una niña frente a la de un padre de familia, el querer de su corazón, incluso pone en boca de su enamorada mujer los halagos hacia la bondad de Tom; pero resulta que la tiza con la que se pinta esa línea se rompe con la visita del misterioso hombre y el bien y el mal se confunden pronto causando destrozos por doquier: las dudas entre el feliz matrimonio, la tensión de los encuentros con su hijo, y ante todo el turbulento camino con el que un hombre de a pie se encuentra y que hace temblar los cimientos de su relación. ¿Hasta qué punto alguien es bueno? ¿Por qué se mide a un hombre? ¿Quizás por sus actos o por sus palabras?

Una magnífica película donde la violencia se interpone al sentido del ser humano y en la que el reparto brilla con luz propia: Vigo Mortensen, Maria Bello y Ed Harris culminan unas actuaciones de escándalo.

Bien es cierto que posiblemente el desenlace podía haber dado mucho más de sí pero el metraje sólo dura hora y media y la resolución es bastante lógica, con una imagen que resume o intuye el futuro de los protagonistas. Un paseo por la intrínseca esencia del mal que pone de manifiesto el miedo ante aquello que desconocemos, un miedo que a su vez siembra dudas y altera conciencias, sobre todo si la violencia es el hilo conductor de la verdad. Espléndida película del director de “Existenz” o “La mosca” que como en sus trabajos mencionados se vale de la transformación del ser humano para ver su lado más aborrecedor, en este caso de la manera más dura y cruel: a golpes.

 

 

Sin control

Diciembre 22nd, 2006

Sin controlDescontrolados estaban los guionistas de este producto esquemático, insulso y mediocre que anunciaron como un thriller innovador y se quedó en la misma historia de siempre. Para empezar, a las primeras de cambio el protagonista avisa de que las tramas dan “giros inesperados” en el final pero como se ha visto en otras películas del mismo género (”Vidas ajenas” o precisamente “Giro inesperado”) los thrillers en Hollywood se han convertido en una repetición de desarrollo más que predecible anulando toda sorpresa al espectador y lo que es peor, obligando a soportar hora y media de una película que ya se sabe cómo va a terminar.

No es que haya que alardear de ser listillo en cuanto al argumento pero es evidente que cualquiera con dos dedos de frente y habituado a la creación de guiones conocerá la resolución de la historia antes incluso de que se haya dado a conocer en pantalla. El nombre de los actores es el único reclamo de este film que peca de aburrido y que no aporta absolutamente nada al cine de entretenimiento actual.

« Previous Entries